
Una ermita del Estrecho de Araviana (probablemente la Ermita de la Virgen de Nuestra Señora de los Remedios) conservaba un cuadro de temática religiosa relacionada con los Siete Infantes, probablemente fechado y de la misma época que la ermita (siglos XVII-XVIII). El cuadro fue sustraído durante el abandono que sufrió el templo en los años setenta del siglo XX. La obra sintetizaba de forma gráfica la tradición local heredada sobre el combate y derrota de la cabalgada castellana. En él se identificaban muy bien los parajes de la zona: caballeros luchando por el Valle de Araviana con lanzas y arcos de flechas, el río, la Sierra de Toranzo (pero no el Moncayo), la Cuerda del Moro y Las Peñas de Los Siete Infantes con guerreros peleando. El autor parecía estar viendo el paisaje desde arriba, desde el sureste, desde la sierra del Madero. Además de este cuadro, las paredes de la entrada al templo estaban decoradas a ambos lados con alegorías a las luchas de Los Siete Infantes, guerreros, paisaje de montañas, caballos, santos y palomas, como era costumbre en iglesias dedicadas a mártires de antiguos cristianos. Estas pinturas murales eran anteriores a las del cuadro y se taparon o borraron hacia los años treinta o cuarenta del siglo XX. Probablemente fue pintado por algún artista poco conocido sin gran valor artístico aparente, pero de notable valor documental para la transmisión de la tradición local. Fuente: Eugenio Sanz Pérez, documento académico.
Pérez, E. S. (2016). Geografía histórica de la muerte de los Siete Infantes de Lara. La Torre y atalaya de Araviana. Celtiberia, 66(110), 125-168.
