Nuestras Raíces
Sobre nosotros

Un archivo cuidado por personas

Nuestras Raíces nació con una intuición sencilla: que la memoria de los pueblos de España vive sobre todo en cajones de zapatos, álbumes familiares, archivos parroquiales mal catalogados y cabezas que no van a estar para siempre.

Lo que intentamos es modesto. Que cada pueblo tenga un sitio público donde sus vecinos, descendientes y curiosos puedan leer, aportar y cuidar ese material entre todos. Sin imitar a Wikipedia, sin imitar a una institución pública. Más cerca de lo que hace un cronista del pueblo, pero hecho por muchas manos.

Cómo funciona

Cualquier pueblo puede sumarse, gratis. Una persona del lugar se convierte en custodia comunitaria y abre el archivo. A partir de ahí, cualquiera puede aportar fotos, documentos, recuerdos, correcciones. La custodia decide qué se publica y qué no, con el respaldo de un sistema de gobernanza que evita que el archivo dependa de una sola persona.

Con el tiempo, los archivos se cruzan: una persona aparece en dos pueblos, un documento menciona tres lugares, una familia emigró al otro lado del mar. Todo eso queda enlazado y se puede navegar.

Quién está detrás

Nuestras Raíces nace como un proyecto cultural con vocación de convertirse en una empresa dedicada a preservar y compartir la memoria de los pueblos. Lo construimos con la colaboración de cronistas, vecinos y descendientes que participan en cada lugar, y con la convicción de que esta memoria merece un futuro.

Hay personas concretas al otro lado: puedes escribirnos directamente y te respondemos personalmente, no con una plantilla.

Quién paga las facturas

Procesar documentos con inteligencia artificial, mantener el chatbot histórico, alojar fotos y archivos: todo eso cuesta dinero real. Lo pagan las adopciones: cada archivo se sostiene por las personas a las que ese pueblo importa. No hay publicidad, ni inversores, ni venta de datos.

Lo que sigue gratis siempre: aportar al archivo, consultar todo el contenido público, registrar tu pueblo, usar la búsqueda. No hay paywalls.

Lo que se cobra: la adopción del archivo de un pueblo. Desde 36 €/año, con los niveles Padrino (90 €/año) y Mecenas (180 €/año) para quien quiere que su archivo procese más documentos cada mes. Cualquier persona puede adoptar el pueblo que le importa —el de su familia, el de sus abuelos emigrados, el que descubrió en un viaje— y figurar como adoptante de ese archivo de forma permanente. Cada adopción suma documentos al mes al procesamiento del archivo; si nadie adopta, el archivo sigue funcionando con una cuota base mínima.

Cuando un pueblo madura y publica un Cuaderno del Archivo (PDF tipográfico de unas 80 páginas), también se vende como producto puntual de regalo para descendientes y bibliotecas locales.

Lo que nunca haremos: publicidad, venta de datos personales, cobros sorpresa, paywalls que escondan el archivo. Si lo hicieramos un solo día, dejaríamos de ser un archivo cultural y pasaríamos a ser otra cosa.

Cada euro que entra se reinvierte en el archivo: infraestructura, mejoras de la plataforma, libros editoriales, eventos culturales. Los excedentes se destinan a la continuidad del proyecto. Puedes consultarnos cualquier duda sobre el destino de las aportaciones.

Una memoria compartida. Un esfuerzo compartido.

El archivo es de todos. Ayúdanos a sostenerlo.

Consultar y aportar es gratis. Tu apoyo paga la conservación digital, el procesamiento de documentos y el cuidado de Nuestras Raíces.

Desde 36 €/año

Equivale a 3 €/mes · cobro anualApoya el archivo En qué se usa tu aportación