Una leyenda cuenta lo acaecido al tratar de labrar la imagen de la Virgen del Patrocinio a finales del siglo XVII. Según el relato del presbítero Juan Matías de Herce, cuando se intentó la obra de esta maravillosa imagen sucedieron tres cosas singulares:
"Cuando se intentó la obra de esta maravillosa imagen sucedieron tres cosas singulares. La primera fue que tres veces se echaron a suertes sobre el título y siempre salió el de Patrocinio de María Santísima... La segunda fue, que cuando se cortó la primera madera salió un águila de la eminencia de un árbol. Y la tercer fue que no teniendo el maestro material correspondiente para la imagen, salió a pasearse y vio venir un tronco por el río y lo sacó del que hizo una de las más bellas imágenes del país."
La tradición popular sitúa la aparición de la Virgen del Patrocinio en el Roble de más de 500 años de antigüedad que se encuentra en el camino de las Viñas, perpetuada en una cancioncilla popular que dice:
"La Virgen del Patrocinio ni es comprada ni en vendida, que es bajada del Cielo y en el Roble aparecida".
