
El Valle de Araviana y la Sierra de Toranzo constituían una unidad económica y defensiva bien definida durante los periodos de frontera entre reinos medievales. Un cuadro-mapa del siglo XVIII conservado en el Convento de la Concepción de Ágreda registra una serie de topónimos en la Sierra de Toranzo que permiten reconstruir el paisaje histórico de la zona. De oeste a este, se documentan: El Berdugal en la Sierra del Madero, el Estrecho de Araviana, Valdemingacha (que corresponde a la cara sur y oeste de Toranzo, donde están Bardera de La Mingacha y el manantial de Valdemingacha; en la cara norte, el primer barranco se conoce como Mingacha), Los Henares (topónimo de probable origen árabe significando agua turbia, como el río Henares; existe una fuente llamada del Señar), Valdeherreros (cerca de un horno de fundición), La Pared, La Poveda, las Nombriuelas, La Revollosa, Los Hortalejos y el Collado de Borobia. En el Valle de Araviana se distinguen el Prado de Mari González (denominación que se conserva actualmente) y la Granja de los Dezanos, ahora llamada de Los Quintos de Araviana. También se cita un lugar de origen árabe: Los Ulagares, comparable a la ermita de Castilruiz.
Respecto a la etimología de Araviana, aunque se han buscado derivaciones celtibéricas, la hipótesis más probable es que signifique simplemente "de los árabes", reflejando la ocupación medieval musulmana de la zona. El poblado de los Quintos ha sido siempre identificado con Araviana, dando nombre tanto al río como al valle, o viceversa. La fuente que mana en el corral actual de Los Quintos, llamada también Fuente de Araviana, confirmaba esta asociación. Consecuentemente, la Torre de Araviana, aunque quizá tuviera un nombre árabe distinto, debe su denominación a este origen común.
La Senda de los Siete Infantes constituye un elemento geográfico y memorial de gran importancia en esta región. Identificada como camino peatonal de servidumbre y también de caballerías (aunque no de carro), es un tramo estival que remonta con fuerte pendiente la Sierra de Toranzo y se prolonga por su divisoria cimera más de un kilómetro, rodeando la Hoya del Barranco del Moso de Borobia. Flanquean la ruta el Alto de Valdecortos (1.624 m) y Toranzo (1.620 m). Tras pasar por las Peñas de los Siete Infantes (1.540 m), desciende a la ermita de la Virgen de los Remedios (1.150 m) buscando el puente sobre el río Araviana, donde se une con dos cordeles ganaderos, aunque antes se desvía hacia el Cerro de la Torre (Torrambil). La senda se aprecia bien en fotografía aérea de los años cincuenta del siglo XX. El cordel de ganado que venía del sur, cruzando el campo de Noviercas, fue probablemente el que siguieron los Infantes en el tramo correspondiente al Estrecho y al comienzo del Valle de Araviana. Es la senda de pastores nombrada por Menéndez-Pidal (1934) y concretada por Menéndez-Pidal y Sanz (2014). Este cordel pasa por encima de la Virgen de los Remedios y del Pozo Román, siguiendo hacia arriba hasta el término de Beratón, aunque solo lleva el nombre 'de Los Infantes' desde el Estrecho hasta el Cerro de la Batalla.
En el Valle de Araviana, nada más entrar desde el Estrecho, se alza al noroeste un cerro calcáreo pelado de forma cónica (1.334 m), conocido como la Torrecilla por la existencia de una atalaya cilíndrica actualmente en ruinas, cuyo plano de base ha podido levantarse. Torrambil comunicaba con las torres del sector más cercano (Ólvega, El Castillazo y Salas). Este despoblado fue fundado por Alfonso I y donado a la sede de Tarazona primero, y luego a la de Tulebras en 1157; contaba con un puente sobre el Keyles llamado Torre Salas. Seguido de la Torrecilla hacia occidente estaba el Monte Hacho, análogo al de Ceuta, desde donde se hacían señales de fuego y donde ha perdurado la tradición de encender hogueras el día de San Juan. Al pie de la Torrecilla, en el Valle de Araviana, se extiende un plano labrado en semicírculo llamado Hoya de la Revilla, donde la tradición local sitúa la muerte de uno de los Infantes. Este conjunto de elementos topográficos, defensivos y memoriales conformaba un paisaje altamente significativo en la historia medieval de la zona.
