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La memoria escrita del pueblo

Historia de Pedroso

Los lugares, las vidas y los acontecimientos que han dejado huella. Un recorrido a través de las historias y sus fuentes.

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10 historias de 37

Siglo XII

1 historia

1170-1963

Las ermitas de Pedroso: identificación y localización arqueológica

La prospección arqueológica realizada entre agosto y septiembre de 2009 permitió identificar seis ermitas en el término municipal de Pedroso, una cifra superior a la documentada en fuentes historiográficas previas. Las ermitas…

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La prospección arqueológica realizada entre agosto y septiembre de 2009 permitió identificar seis ermitas en el término municipal de Pedroso, una cifra superior a la documentada en fuentes historiográficas previas. Las ermitas catalogadas fueron Santa Marina, San Cristóbal, Santa Ana, Santa Teodosia, Nuestra Señora del Patrocinio y Santo Domingo. La localización de estas ermitas, que había generado considerable confusión en trabajos anteriores, fue posible gracias a la combinación de testimonios orales de vecinos, documentación archivística y fuentes catastrales que abarcan desde el siglo XVI hasta el XIX.

La metodología empleada en la identificación se basó en la consulta sistemática de fuentes documentales de distintas épocas. El Libro de visitas del licenciado Martín Gil, fechado a mediados del siglo XVI (1551), constituye la referencia más antigua, mencionando la iglesia de San Salvador y cuatro ermitas: Santa Marina, Santa Teodosia, San Cristóbal y Santo Domingo. El Catastro del Marqués de la Ensenada de 1751, consultado en el Archivo Histórico Provincial de La Rioja, ofrece un panorama más completo al incluir la iglesia de San Salvador, San Juan de Letrán, Santa Teodosia, Santa Marina, San Cristóbal y Nuestra Señora de Patrocinio. Completaron el análisis el Compendio Histórico de la villa de Pedroso de Herce Anguiano (1786), la información del Arciprestazgo de Nájera (con referencias de 1833 y 1885), el Diccionario de Madoz (1850), el Nomenclátor (1866) y el Anuario de 1915, que hace mención a tres "hermosos" templos. Finalmente, Moya Valgañón registró en 1985 dos iglesias y dos ermitas principales. Esta concatenación de fuentes permite reconstruir la evolución del patrimonio religioso rural a través de los últimos cuatro siglos y medio.

La Ermita de San Cristóbal constituye una construcción de época medieval cuya referencia más antigua se remonta al último tercio del siglo XII, concretamente al año 1170, según consta en la obra de Monreal Jimeno. Se localiza en una zona elevada de ladera despejada con excelente visión panorámica sobre el valle del río Pedroso, enfrente de la localidad, en la parcela Rústico 4 parcela 440, con coordenadas UTM 523106,5/4682533. Se accede desde el camino de Vadillo a la altura del barrio de Santa Ana. La ubicación en un promontorio es característica típica de los santuarios dedicados a este santo en La Rioja, frecuentemente emplazados en promontorios y zonas de montaña. La devoción a San Cristóbal reviste especial importancia por su patronazgo sobre los caminantes, vinculando la ermita a los senderos de camineros y arrieros que transcurrían por los montes locales; ejemplo de ello es el "camino de los Arrieros" localizado en el término de Pedroso próximo a la ermita. San Cristóbal fue incluido entre los catorce santos auxiliadores de la humanidad desde la Edad Media. Las ruinas indican que se trataba de una construcción de planta basilical con eje longitudinal este-oeste, cuyos muros tienen aproximadamente 70 centímetros de grosor, de los que apenas se conservan dos o tres hiladas realizadas con canto rodado. Se encuentra abundante teja curva en las proximidades. El Monte San Cristóbal aparece documentado en referencias del Ayuntamiento de Pedroso de 1963. A pesar de ser mencionada en el Libro de visita del Licenciado Martín Gil (hacia 1551) y en el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1751, la ermita cayó en estado de abandono y ruina a finales del siglo XVIII. Para su localización fueron imprescindibles los testimonios orales, ya que aunque el catastro de Ensenada indica el nombre del término y la existencia de la ermita, en la actualidad ni los planos topográficos ni los catastrales conservan la toponimia. La advocación a San Cristóbal aparece muy frecuentemente como topónimo en La Rioja, existiendo referencias en términos próximos como Castroviego o Anguiano. San Cristóbal fue también dedicatario de ermitas medievales en otras localidades, como la de Canales de la Sierra.

La Ermita de Santa Marina se erige en el barrio del mismo nombre, a un lado del camino que sale del pueblo río arriba cruzando el barranco de Fuentecocinos, localización catastral Rústico 3 parcela 257, con coordenadas UTM ETRS 89: 523496,5 / 4683107. Se trata de un pequeño edificio de planta rectangular con fábrica de canto y encintado de ladrillo en esquinas y vanos. Ha perdido la cubierta excepto en la zona del ábside, que conserva una bóveda de cuarto de círculo. La ermita tuvo un pórtico en la zona de los pies que ha desaparecido. En el interior, revocado en blanco, todavía existe un pequeño retablo de madera policromada. Los bienes muebles de la ermita están custodiados en la sacristía de la iglesia parroquial. Las dimensiones aproximadas del edificio son 16,5 metros de longitud, 10 metros de anchura y 4 metros de altura máxima conservada. El estado de conservación actual es deteriorado, aunque recientemente el pueblo ha acometido labores de limpieza tanto del edificio como de su entorno e instalado un toldo protector en la zona del ábside en espera de un proyecto de cubierta. El edificio sufre, sin embargo, un estado de abandono importante que terminará en ruina si su rehabilitación no se acomete con celeridad. El Catastro del Marqués de la Ensenada habla de un barrio con este nombre donde se situaban numerosos pajares, corrales y eras, además de la ermesia. Existe confusión en algunas fuentes, como el Inventario Artístico de Logroño y su Provincia La Rioja, donde aparece como dedicado a Santa Teodosia. Esta confusión también aparece en el panel de información turística localizado a la entrada del pueblo. Es posible que el origen de este error radique en que se guardase en la ermita de Santa Marina la imagen de Santa Teodosia tras el abandono de ésta última. La ermita es mencionada también por Martín Gil (siglo XVI) y Pascual Madoz (siglo XIX).

La Ermita de Santa Ana se localiza en el borde del camino de Vadillo, junto a construcciones ganaderas, en la margen izquierda del río Pedroso, enfrente del pueblo, en la parcela Rústico 4 parcela 312, con coordenadas UTM 523001,5/4683055. Santa Ana, madre de la Virgen María y abuela de Jesús, fue una santa con gran devoción en los siglos XVIII y XIX, como queda patente en la construcción de numerosas ermitas, iglesias, catedrales y monasterios en toda la geografía peninsular. No aparece mencionada en la mayoría de fuentes escritas sobre Pedroso, aunque sí consta un barrio de pajares, corrales y eras denominado Santa Ana en el Catastro del Marqués de la Ensenada. Conserva únicamente restos de una construcción de planta rectangular realizada con canto rodado trabado con argamasa, con altura máxima de 80 centímetros y cuatro hiladas en el muro oeste. Tendría una longitud este-oeste de 18 metros y anchura norte-sur de 6,5 metros. Su existencia y ubicación se confirman por testimonios orales y la aparición de abundantes restos humanos óseos que indican la existencia de una necrópolis adyacente. Esta necrópolis presenta evidencias arqueológicas de ocupación funeraria, con aparición de huesos humanos en remociones de tierra recientes para construcción de pabellones ganaderos. Santa Ana fue identificada únicamente mediante toponimia y testimonios orales.

La Ermita de Santa Teodosia se localiza en el tramo alto del río Pedroso, en la zona inferior de una ladera de suave pendiente y en proximidades del barranco de Santa Teodosia. Se trata de las ruinas de una construcción de planta rectangular, factura de cantos con hiladas alternas de arenisca inclinadas. Los muros norte y oeste se conservan en casi su totalidad con unas cuatro hiladas de altura, siendo visible aún la zona de acceso al oeste. Tendría un eje longitudinal este-oeste de aproximadamente 15 metros de longitud y 10 metros de anchura. El edificio se encuentra en completo abandono, cubierto de vegetación. Existe confusión en las fuentes sobre su ubicación, confundiéndola a menudo con la de Santa Marina, aunque subsisten rastros de su existencia en la toponimia de la zona (barranco y puente). Según Herce y Anguiano, la ermita se ubicaba en la falda oriental de la Sierra de Bera, a media legua distante de Pedroso, en medio de la tosca concha de un valle. Un dato de gran relevancia administrativa es que se agregó a la iglesia parroquial de la villa la ermita de Santa Teodosia y sus rentas en el año de 1538. Se celebraba la fiesta de la santa el segundo día de la Pascua del Espíritu Santo. Tenía heredades al aire Solano, incluyendo tierras de sembradura de centeno donde la renta era cobrada por Manuel de Lombillo. Santa Teodosia y Santa Marina aparecen en mal estado en las afueras del pueblo hacia 1885, según la documentación del Arciprestazgo de Nájera que describe ermitas en detalle incluyendo estado de conservación.

La Ermita de Nuestra Señora del Patrocinio presenta una arquitectura bien documentada, con estructura de ladrillo y sillería. La fachada cuenta con tres arcos de ingreso al pórtico rematada con espadaña de dos huecos. Su planta es rectangular de una sola nave de cinco tramos, con crucero y cabecera cuadrangular. En el interior destacan dos retablos, un baldaquino que sirve de camerino a la Virgen del Patrocinio, e imagen de la Virgen en escultura de una sola pieza, todos de fines del siglo XVII. Es un templo perfectamente documentado en las fuentes, bien cuidado y con gran devoción hasta la actualidad, lo que asegura su conservación. Un dato especialmente reseñable es la ubicación de la ermita sobre otro templo anterior dedicado a Santo Domingo, cuya existencia se conoce al menos desde mediados del siglo XVI hasta el último tercio del siglo XVII, con muros visibles todavía en la parte externa de la ermita que podrían pertenecer a este anterior templo.

El estudio arqueológico integral de estas seis ermitas permite una mejor comprensión del devenir histórico del municipio desde época medieval hasta la Época Moderna, estableciendo la riqueza del patrimonio etnográfico y arquitectónico local. Las ermitas de Pedroso constituyen un conjunto valioso de vestigios materiales que testimonian la práctica religiosa, la devoción popular y la organización territorial de una comunidad rural riojana a lo largo de más de ocho siglos.

Fuentes de esta historia

  1. Revista Berceo 156 (2009)
  2. Catastro del Marqués de la Ensenada (1751)
  3. Libro de visitas del licenciado Martín Gil (mediados siglo XVI)
  4. Compendio Histórico de la villa de Pedroso (1786)
  5. Libro de visitas del licenciado Martín Gil (1551)
  6. Arciprestazgo de Badarán/Nájera (1833, 1885)
  7. Madoz (1846–1850)
  8. Nomenclátor de España (1866, 1893)
  9. Herce Anguiano, Compendio Histórico de la villa de Pedroso (1786)
  10. Moya Valgañón (1985)
  11. Panel de turismo
  12. Plano 1:50.000 Anguiano (2005)
  13. Trabajo de campo arqueológico
  14. Monreal Jimeno
  15. Ayuntamiento de Pedroso (1963)
  16. Monreal Jimeno, L. A., Eremitorios rupestres altomedievales (el alto valle del Ebro). Bilbao, 1989
  17. Libro de visita del Licenciado Martín Gilfechado (c. 1551)
  18. Juan Matías Herce y Anguiano, Compendio Histórico de la Villa de Pedroso (1786)
  19. Inventario Artístico de Logroño y su Provincia La Rioja
  20. Martín Gil (siglo XVI)
  21. Pascual Madoz (siglo XIX)
  22. Herce y Anguiano
  23. Catastro del Marqués de la Ensenada (AHPLR. Caja 449)
  24. Martín Gil
  25. Pascual Madoz
  26. Nomenclator de la Provincia de Logroño (1866, 1893)

PED · ART · 00064

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Siglo XV

1 historia

1498-1718

Iglesia parroquial de El Salvador: Construcción, arquitectos y patrimonio interior

La iglesia parroquial de El Salvador de Pedroso, también citada en algunos documentos como San Salvador, es el edificio más importante del centro urbano de la villa. Se levanta en la manzana catastral 32335 (coordenadas UTM ETRS…

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La iglesia parroquial de El Salvador de Pedroso, también citada en algunos documentos como San Salvador, es el edificio más importante del centro urbano de la villa. Se levanta en la manzana catastral 32335 (coordenadas UTM ETRS 89: 523171/4683170) y fue declarada bien de interés cultural en la categoría de monumento el 15 de enero de 1982, gozando de protección integral y encontrándose en buen estado de conservación.

Su construcción se inició en estilo gótico en 1498 y se prolongó durante más de un siglo y medio, hasta que el edificio alcanzó, hacia 1650, el aspecto que en buena medida conserva hoy. En esa larga obra intervinieron varios arquitectos. García Martínez de Lequeitio la comenzó en 1498 y es responsable de la portada gótica tardía y de parte de las naves laterales. Le sucedió Juan Martínez de Mutio, encargado de las estructuras principales: según una de las fuentes trabajó en dos periodos, entre 1515-1520 y 1544-1556, mientras que otra recoge su intervención como un trabajo continuado entre 1515 y 1556. Hacia 1572, Juan de Huequel (o Juan Huequel) levantó la torre original. Cerraron el ciclo constructivo Pedro de Aguilera y Domingo de Urroz —llamado también Domingo de Arroz según otra fuente—, que ejecutaron la sacristía entre 1635 y 1650.

El templo presenta una sólida construcción de mampostería con elementos de sillería, reforzada por contrafuertes. Su planta es cuadrangular, formada por tres naves de cuatro tramos a igual altura; la nave central remata en una cabecera ochavada de tres paños, y a los pies se levanta un tramo suplementario que alberga el coro y sirve de base a la torre. Las techumbres se sostienen sobre pilares redondos con arcos apuntados que soportan crucerías en forma de estrella. La portada, orientada al sur en el penúltimo tramo, luce tres arquivoltas apuntadas de estilo gótico tardío, huella clara de los primeros maestros que trabajaron en la obra.

La torre original terminó amenazando ruina, por lo que fue desmontada para construir una nueva. El encargo se hizo en 1711 al calagurritano Sebastián de Portu, quien con la ayuda de Juan de Aguirre y Juan de Morgata llevó a cabo el desmontaje. Al incumplir Portu su cometido, se le rescindió el contrato y la obra se adjudicó, también en 1711, a Juan de Anguiozar, apoyado por Juan de San Juan y Bautista de Olazábal, que la concluyeron en 1718. La torre resultante consta de dos cuerpos de planta cuadrada en sillería y mampostería y un tercero superior, octogonal, de sillería y ladrillo, donde se alojan las campanas.

En el interior destaca el retablo mayor, obra barroca de mediados del siglo XVII, junto con los retablos laterales de finales de esa misma centuria. Se conservan imágenes de estilos románico, barroco e hispanoflamenco, varios cuadros y una capilla dedicada al caballero pedroseño Juan de Villarreal, gobernador general de México, de finales del XVII, cerrada con una notable rejería barroca. Completan el patrimonio interior el coro, también de finales del XVII, con dieciséis asientos y facistol, una imagen de la Virgen románica y un gran órgano barroco de mediados del siglo XVIII.

Más allá del edificio y sus imágenes, la parroquia contó históricamente con un patrimonio económico considerable, según recogen los Memoriales del Catastro del Marqués de la Ensenada. Poseía la Casa de Primicias y una casa cedida por don Francisco de Herce, junto con las primicias del pueblo, además de censos a su favor de la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción y de Santiago, y otro de la Iglesia Parroquial de la villa de Haro. Sus propiedades territoriales se repartían por varios términos: Las Viñas, cerro La Arena, La Olma, el valle de Baldevedral, Lombila, Entre las Tapias, Caraboza, Lombilla Pajar, Pago de la Santa y Badillo. Este amplio patrimonio da testimonio de la importancia que la institución eclesiástica tuvo en la vida económica y social de Pedroso durante la Edad Moderna.

Fuentes de esta historia

  1. Wikipedia: Pedroso (La Rioja), sección Patrimonio
  2. Catastro del Marqués de la Ensenada (1751)
  3. Moya Valgañón (1985)
  4. Inventario artístico de Logroño y su provincia
  5. Catastro del Marqués de la Ensenada
  6. Memoriales de la Iglesia Parroquial

PED · ART · 00048

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Siglo XVI

2 historias

Siglo XVI-XVII; restauración 2010-2011

Ermita de Santa Marina: Construcción renacentista y restauración moderna

La Ermita de Santa Marina fue edificada en el siglo XVI y reconstruida en el XVII. Se localiza encima del pueblo en el lugar denominado "las eras", siendo su parte más antigua el ábside, que puede datar de principios del siglo…

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La Ermita de Santa Marina fue edificada en el siglo XVI y reconstruida en el XVII. Se localiza encima del pueblo en el lugar denominado "las eras", siendo su parte más antigua el ábside, que puede datar de principios del siglo XVI. El resto fue reconstruida hacia mediados del XVII en mampostería y sillarejo.

Tiene planta cuadrangular de una sola nave cubierta con techumbre de madera y cabecera con cañón con arco de medio punto. Fue restaurada entre los años 2010 y 2011 por el Gobierno de La Rioja, tras años de abandono y progresivo deterioro. Las imágenes que albergaba (Santa Marina y Santa Teodosia) han sido trasladadas a la iglesia parroquial.

PED · ART · 00052

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Siglos XVI-XVIII; conversión de Santa Ana en cementerio a principios del siglo XIX

Ermitas de Santa Teodosia, San Cristóbal y Santa Ana: Ruinas y tradiciones

En el maravilloso entorno del pueblo, en pleno monte, se encuentran las ruinas de otras ermitas: la de Santa Teodosia y la de San Cristóbal. Según la tradición, la imagen titular de la Ermita de Santa Teodosia estaba calzada con…

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En el maravilloso entorno del pueblo, en pleno monte, se encuentran las ruinas de otras ermitas: la de Santa Teodosia y la de San Cristóbal. Según la tradición, la imagen titular de la Ermita de Santa Teodosia estaba calzada con unas albarcas de oro que fueron robadas. En tiempos pasados, fue meta de una romería populosa celebrada por Pascua de Pentecostés, siendo costumbre que los hombres jugaran a las chapas y las mujeres a los bolos.

En el término que lleva el nombre de San Cristóbal se encuentran los restos de esta ermita. Cerca del pueblo se encontraba la ermita de Santa Ana de la que ya no queda vestigio alguno y que fue dedicada a cementerio a principios del siglo XIX. Los pedroseños antiguos hablan de la existencia de hasta siete ermitas en el término municipal.

PED · ART · 00053

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Siglo XVII

5 historias

siglos XVII-XVIII

Arquitectura civil de Pedroso: Casas solariegas de los siglos XVII y XVIII

A lo largo de la calle principal (Feliciano Montes) y las plazuelas que la atraviesan (del Tilo y de Martín Navarro) se concentran los principales ejemplares de arquitectura civil. El número 7 de la calle principal es un edificio…

Casa solariega de los Villarreales
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Casa solariega de los Villarreales
Casa solariega de los VillarrealesIgnacio P. · XVIIIVer fotografía ↗

A lo largo de la calle principal (Feliciano Montes) y las plazuelas que la atraviesan (del Tilo y de Martín Navarro) se concentran los principales ejemplares de arquitectura civil. El número 7 de la calle principal es un edificio de tres plantas enlucidas de la segunda mitad del siglo XVIII, con vanos y portada adintelados, puerta de época con herrajes, balcones de hierro, pinturas en fachada, alero de canes de madera tallada y escudo de militar de tres fajas con bordura de aspas y estrellas inscrito "Armas de Villarreal", de estilo rococó. Adosado a esta vivienda existe un arco de triunfo rematado en frontón con cruz, del acceso al camino de la ermita del Patrocinio, datado en la segunda mitad del siglo XVII.

En la plazuela del Tilo, en la acera de la calle de las Viñas, se sitúa un edificio de tres plantas y ático, enfoscado, que porta un escudo de águila explayada con bordura de estrellas, de la primera mitad del siglo XVIII. Otra casa de la misma plazuela, de dos plantas y ático, está construida en ladrillo y mampostería, con vanos y portada de placa y oreja, cornisa con canes de madera tallada y escudo sobre cruz de Calatrava con inscripción "Armas de los Navarrete", fechada en el siglo XVII.

En la plaza Navarro se hallan soportales adintelados en los números 8 y 7, sobre pies derechos de madera y piedra. El número 7 contiene una inscripción que reza: "Instrucción Primaria/ año de 1850/ siendo alcalde/ D. Ignacio Fernz. Lozano". Contiguo al ayuntamiento, que data de 1703 con escudo real, reloj y campana. Casi enfrente, en los números 14 y 16, se encuentran dos casas con pisos sobre soportales adintelados de columnas toscanas y pilastras de pies de roble; la primera de dos plantas y ático, enfoscada, del siglo XVII; la segunda de tres plantas y ático, con fachada de mampostería encadenada y gran cornisa de alero, del siglo XVIII.

En el número 31 hay soportales adintelados sobre columnas toscanas, de dos plantas originariamente, con gran alero de canes de madera tallada, del siglo XVII, ampliado con un piso en el centro durante el siglo XIX. Destaca un caserón de ladrillo de tres plantas, la última en galería de arcos de medio punto, portada adintelada y escudo de militar con cinco cruces flordelisadas con bordura de veros, de finales del siglo XVIII.

En calle Bajera se encuentran varios casarones de importancia. Uno de tres plantas posee fachada de mampostería encadenada con vanos dintelados, herrajes en balcones, cornisa labrada, alero de canes de madera tallada y escudo del siglo XVIII, medio partido, de castillo de tres torres contorneado por banderola, dos leones rampantes enfrentados a sotuer y cortado de águila bicéfala explayada, con inscripción "Armas de Abadiano". Otro de finales del siglo XVIII está enfoscado con portada de medio punto, cornisa de madera y escudo cuartelado, del siglo XVIII. Existe asimismo una casa de mampostería encadenada con escudo cuartelado que lleva la inscripción, parcialmente perdida, en cada cuartel: primero y segundo "Fernández Sanz", tercero "Sanz" y cuarto "Martín Sanz", del siglo XVIII.

En calle San Juan se alza un gran caserón de tres plantas enfoscado, con escudo del siglo XVIII que representa una caldera colgando de llar entre cuatro panelas y aspa en punta con bordura de aspas y dos cerdos en punta.

PED · ART · 00054

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Segunda mitad del siglo XVII, remodelada hacia 1750-1786

Ermita de Nuestra Señora del Patrocinio: Construcción barroca y remodelación madrileña

La Ermita de Nuestra Señora del Patrocinio se localiza dentro del casco urbano de Pedroso y fue construida en la segunda mitad del siglo XVII, siendo reconstruida un siglo más tarde. El edificio está realizado en mampostería,…

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La Ermita de Nuestra Señora del Patrocinio se localiza dentro del casco urbano de Pedroso y fue construida en la segunda mitad del siglo XVII, siendo reconstruida un siglo más tarde. El edificio está realizado en mampostería, ladrillo y sillería con claras influencias madrileñas.

Según el presbítero pedroseño Juan Matías de Herce Anguiano en su "Compendio Histórico de la Villa de Pedroso" de 1786, la ermita debe su fundación a la piedad del venerable sacerdote Juan Domingo Herce, hijo del pueblo, licenciado, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición y cura durante 20 años de la parroquia de Pedroso. Se edificó en el mismo sitio donde antes estuvo la ermita de Santo Domingo de la Calzada.

Las obras de la primera época pudieron comenzar hacia 1670, conservándose de ellas la extraordinaria cúpula de media naranja, los retablos, el baldaquino de la virgen, todos ellos de arte barroco, y la mayoría de las imágenes y cuadros. Hacia 1750 se inicia la reestructuración definitiva gracias a la iniciativa de Juan Manuel de Baños, natural de Pedroso y vecino de Madrid.

La imagen de la Virgen del Patrocinio fue realizada en 1670 por el escultor Francisco de la Cantolla, autor también de varias esculturas de la iglesia parroquial.

El proyecto de remodelación fue obra del maestro de obras madrileño Félix Domínguez y del aparejador Agustín Paniagua, quien fue el encargado de terminarla. Las reformas incluían alargar la ermita de siete a ocho varas, quitar la bóveda y tejado, aumentar la altura y reorganizar los espacios. En 1786, el alcalde Salvador Hernández Anguiano impulsó decisivamente el proyecto, remitiendo una carta a todos los hijos del pueblo residentes en distintos puntos de España y América para que contribuyeran a los cuantiosos gastos de la fachada.

Entre las donaciones destaca la del doctor Pedro Ignacio Ibarreta y Ribera, Chantre de la Iglesia Catedral de Guadalajara de Indias (México), que remitió 2.000 reales, sirviendo además para agrandar la casa adyacente que cobijase las tres capellanías que atendían el culto de la ermita. El importe total de las reformas ascendió a 63.781 reales y 10 maravedís, interviniendo en ellas artífices regionales de reconocido prestigio como el arquitecto najerino Francisco de Gurrea, quien materializó la fachada. Juan Manuel de Baños regaló además una campana para la espadaña que culmina la fachada.

Además de Francisco de Gurrea, en la obra intervinieron el cantero Vicente Aranzuri de Huércanos, encargado de la piedra procedente de San Asensio, y Pedro de Arrieta, responsable de las baldosas, tejas y ladrillos.

Estructuralmente, la fachada tiene tres arcos de ingreso al pórtico, está rematada con una espadaña de dos huecos. Su planta es rectangular de una sola nave de cinco tramos, con crucero y cabecera cuadrangular. En su interior destaca los dos retablos, el baldaquino de la virgen del Patrocinio (escultura de una sola pieza), ambos de arte barroco de finales del siglo XVII. También encontramos varias imágenes y cuadros de esa época y una magnífica cúpula decorada con yeserías policromadas.

Fuentes de esta historia

  1. Compendio Histórico de la Villa de Pedroso, Juan Matías de Herce Anguiano (1786)
  2. Pedroso, mil años de historia
  3. Compendio Histórico de la Villa de Pedroso (Juan Matías Herce Anguiano, 1786)
  4. Fernando Luis Alonso Torrecilla

PED · ART · 00050

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Primera mitad del siglo XVII

Iglesia de San Juan: Construcción clasicista del siglo XVII

La iglesia de San Juan, conocida también como San Juan de Letrán, es un edificio clasicista situado en el casco urbano de Pedroso, junto al río. Su construcción se sitúa en la primera mitad del siglo XVII, y según uno de los…

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La iglesia de San Juan, conocida también como San Juan de Letrán, es un edificio clasicista situado en el casco urbano de Pedroso, junto al río. Su construcción se sitúa en la primera mitad del siglo XVII, y según uno de los documentos consultados data concretamente del año 1630. Actualmente se encuentra en estado de ruina, conservando en pie los muros perimetrales y los arranques de las bóvedas, lo que permite todavía apreciar sus características constructivas y artísticas.

El templo fue fundado por el caballero pedroseño Juan de Pedroso, del hábito de Santiago y miembro de los Consejos de Guerra y Hacienda. Además de financiar la fábrica del edificio, instituyó varias capellanías para sostener económicamente a los curas de la iglesia y dotó el culto con ochocientos veinticuatro reales de vellón anuales destinados a cera, aceite, ornatos y culto divino.

El proyecto arquitectónico corrió a cargo de Pedro de Aguilera, maestro que ya había trabajado en la región construyendo la sacristía de la iglesia parroquial de El Salvador. La fachada fue realizada por Francisco de Guinea, quien le imprimió un fuerte sabor madrileño característico del clasicismo de la época; según las fuentes, esta parte de la obra se llevó a cabo bajo la dirección general de Pedro de Aguilera, aunque otro documento atribuye la dirección de la fachada a Félix Domínguez. La construcción combina sillería en la fachada y el zócalo con mampostería encadenada con ladrillo en el resto de la estructura, técnica habitual en la arquitectura religiosa riojana del momento.

La planta responde al esquema de cruz latina, con una única nave organizada en tres tramos, un crucero bien marcado, una cabecera rectangular y una cúpula sobre pechinas que cubría el espacio central. En la cabecera se disponía una cripta, probablemente destinada a funciones de sacristía y enterramientos, como era habitual en los templos de rango. La fachada luce, bajo portada, la imagen de San Juan, titular del templo, flanqueada por los escudos heráldicos del fundador Juan de Pedroso, que subrayan el patronazgo de la familia. El conjunto se remataba con una espadaña de dos huecos para las campanas.

La documentación del Catastro del Marqués de la Ensenada, de 1752, aporta además datos sobre el entorno inmediato del templo: describe una casilla para tejar situada enfrente de la iglesia, así como suelo muerto bajo las casas de Balthasar de Castroviejo Rubio e Ignacio Escudero Ybarreta.

Fuentes de esta historia

  1. Wikipedia: Pedroso (La Rioja), sección Patrimonio
  2. Catastro del Marqués de la Ensenada, Caja 449, Memoriales de Eclesiásticos, Fol 92 rº-vº

PED · ART · 00049

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siglo XVII

Iglesia de San Juan: edificio clasicista en ruina

La Iglesia de San Juan es un edificio clasicista del siglo XVII que se encuentra en estado de ruina, manteniéndose en pie los muros y los arranques de las bóvedas. Se ubica en el casco urbano, al lado del río, siendo su…

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La Iglesia de San Juan es un edificio clasicista del siglo XVII que se encuentra en estado de ruina, manteniéndose en pie los muros y los arranques de las bóvedas. Se ubica en el casco urbano, al lado del río, siendo su construcción de la primera mitad del siglo XVII, obra de Pedro de Aguilera (el mismo que construye la sacristía de la Iglesia del Salvador).

PED · ART · 00038

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1654 (consagración), siglo XIX-XX (deterioro)

La ruina de la iglesia de San Juan de Letrán

La iglesia de San Juan de Letrán fue fundada por Juan de Pedroso en el siglo XVII y consagrada en 1654, constituyendo un importante edificio religioso para la localidad de Pedroso. Sin embargo, desde finales del siglo XIX, la…

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La iglesia de San Juan de Letrán fue fundada por Juan de Pedroso en el siglo XVII y consagrada en 1654, constituyendo un importante edificio religioso para la localidad de Pedroso. Sin embargo, desde finales del siglo XIX, la iglesia ha experimentado un progresivo y irreversible proceso de ruina que la ha llevado a su completo abandono.

Los primeros síntomas del colapso se remontan a finales del siglo XIX o principios del XX, cuando un párroco permitió que una pequeña gotera en el tejado se agrandase gradualmente. Esta negligencia inicial tuvo consecuencias catastróficas: la techumbre se derrumbó de forma irremediable, imposibilitando cualquier reparación posterior. Ante la catástrofe, se actuó con cierta diligencia salvando algunos de los retablos y cuadros de valor artístico que decoraban el interior, siendo trasladados a la iglesia del Salvador, donde se conservaban aún en el momento de elaboración de estos registros.

A partir de entonces, el edificio ha caído en un estado de abandono extremo. En la actualidad presenta un aspecto desolador: sus puertas están tapadas con maderas, el interior se encuentra cubierto de maleza espesa poblada de saúcos y ortigas, falta el altar y las losas del suelo han desaparecido. Los muros exteriores permanecen en pie, aunque algunos arcos de bóveda se hallan en precario equilibrio. El narrador, siendo niño a finales del siglo XX, tuvo ocasión de acceder al interior de la nave central acompañado por su amigo Miguel Ángel, aprovechando que las maderas de la puerta estaban removidas. Una vez dentro, comprobó cómo la maleza selvática había alcanzado proporciones extraordinarias en el fondo de la nave. Durante aquel viaje infantil encontraron una vaca negra que se había refugiado en el interior del templo, hecho que el narrador interpreta de manera poética como un mensaje del caballero Juan de Pedroso exigiendo que fuera dejado en paz.

La restauración de este edificio parece completamente inviable dada la envergadura de los daños y el crítico estado del conjunto. Ante esta realidad, algunos estudiosos prefieren mantener un sentimiento poético sobre las piedras viejas de San Juan de Letrán, aceptando que el templo inevitablemente se derrumbará, antes que perseguir una restauración que probablemente resultaría imposible de acometer.

Fuentes de esta historia

  1. Tradición oral familiar; observación directa del narrador
  2. Mikel Zuza Viniegra, 2018

PED · ART · 00070

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Siglo XVIII

1 historia

1711-1718

Reedificación de la torre de El Salvador (1711-1718)

La torre original de la Iglesia del Salvador amenazaba ruina y fue desmontada para hacer otra nueva. Esta obra fue encargada en 1711 al calagurritano Sebastián de Portu, quien con auxilio de Juan de Aguirre y Juan de Morgata la…

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La torre original de la Iglesia del Salvador amenazaba ruina y fue desmontada para hacer otra nueva. Esta obra fue encargada en 1711 al calagurritano Sebastián de Portu, quien con auxilio de Juan de Aguirre y Juan de Morgata la desmontaron. Parece que Sebastián de Portu no cumplió su cometido, rescindiendo el contrato e haciendo uno nuevo en 1711 con Juan de Anguiozar, a quien ayudaron Juan de San Juan y Bautista de Olazábal, concluyendo la obra en 1718. La nueva torre tiene dos cuerpos de planta cuadrada en sillería y mampostería con un tercero superior en forma octogonal de sillería y ladrillo donde se encuentran las campanas.

PED · ART · 00039

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Contexto · Wikipedia

Pedroso es un municipio de España perteneciente a la comunidad autónoma de La Rioja. Situado en la cuenca del río Najerilla, forma parte de la Rioja Alta y de la comarca del Alto Najerilla. Tiene una población de 89 habitantes.

Fuente: Wikipedia — «Pedroso (La Rioja)» · texto bajo licencia CC BY-SA 4.0 · consultado el 13 de agosto de 2026.