En el maravilloso entorno del pueblo, en pleno monte, se encuentran las ruinas de otras ermitas: la de Santa Teodosia y la de San Cristóbal. Según la tradición, la imagen titular de la Ermita de Santa Teodosia estaba calzada con unas albarcas de oro que fueron robadas. En tiempos pasados, fue meta de una romería populosa celebrada por Pascua de Pentecostés, siendo costumbre que los hombres jugaran a las chapas y las mujeres a los bolos.
En el término que lleva el nombre de San Cristóbal se encuentran los restos de esta ermita. Cerca del pueblo se encontraba la ermita de Santa Ana de la que ya no queda vestigio alguno y que fue dedicada a cementerio a principios del siglo XIX. Los pedroseños antiguos hablan de la existencia de hasta siete ermitas en el término municipal.
