Saltar al archivoNuestras Raíces
La memoria escrita del pueblo

Historia de Pedroso

Los lugares, las vidas y los acontecimientos que han dejado huella. Un recorrido a través de las historias y sus fuentes.

Explorar por temas
7 historias de 37

Siglo XIX

7 historias

1809 (evento legendario); 2018 (recopilación)

La leyenda del tesoro de Don Juan de Pedroso: tradición oral familiar

Una leyenda popular transmitida oralmente durante generaciones en Pedroso narra que las autoridades municipales exhumaron el cadáver del fundador de la iglesia de San Juan de Letrán, Don Juan de Pedroso y González, de su tumba en…

Lectura rápida

Una leyenda popular transmitida oralmente durante generaciones en Pedroso narra que las autoridades municipales exhumaron el cadáver del fundador de la iglesia de San Juan de Letrán, Don Juan de Pedroso y González, de su tumba en el interior del templo. Según esta tradición, el cuerpo fue descubierto enterrado sobre una cama de madera, ataviado con sus mejores galas y rodeado de muebles y objetos de lujo —anillos, cadenas y otras alhajas de gran valor— como si estuviera preparado para continuar viviendo. Las joyas fueron despojadas por las autoridades municipal y nunca volvieron a aparecer en el pueblo.

La cadena de transmisión oral de esta historia es bien documentada. Según la tradición familiar de los Viniegra, el tatarabuelo Juan Viniegra, nacido hacia 1800, presenció este descubrimiento siendo muy niño, escondiéndose para observar el evento. Relató lo que había visto a sus hijos, entre ellos Saturnino Viniegra, quienes a su vez lo narraban a la siguiente generación. El relato llegó al abuelo Fermín, que lo transmitió a su hija Elisa y al narrador moderno, Mikel Zuza Viniegra. En cada transmisión, la historia se enriqueció con detalles imaginativos inspirados en imágenes de conquistadores españoles: un morrión con barbuquejo, una coraza plateada, barras de oro.

Los narradores contemporáneos han especulado sobre las causas históricas reales de este acto de profanación. La hipótesis más convincente sitúa el evento aproximadamente 150 años después de la muerte de Juan de Pedroso, lo que coincidiría con la década de 1800, durante el contexto de la Guerra de la Independencia. Un probable catalizador fue el saqueo napoleónico de 1809. El 20 de diciembre de ese año, soldados franceses de Napoleón acantonados en Nájera saquearon el monasterio de San Millán de la Cogolla y toda su comarca, extrayendo cerca de cuarenta arrobas de oro, plata y piedras preciosas, incluido el recubrimiento de la arqueta de San Millán, obra encargada por el rey navarro Sancho IV el de Peñalén hacia 1070, cuyas tablillas de marfil desaparecieron en ese saqueo. Los soldados napoleónicos amenazaban a cada población con diezmar a sus habitantes si no se les entregaba todas sus riquezas.

En ese contexto de urgencia, hambruna y depredación militar, la comunidad de Pedroso pudo haber decidido exhumar el cadáver de Don Juan para acceder a los bienes enterrados con él: un tesoro de reliquias, objetos de oro y plata, así como la propia riqueza acumulada en la iglesia que él fundó. La leyenda familiar conserva este hecho como memoria de una necesidad extrema más que de un verdadero delito, entretejiendo la biografía de un personaje ilustre del siglo XVII con los traumas de las guerras napoleónicas.

La vigencia de esta leyenda en la memoria colectiva del pueblo quedó reflejada cuando el narrador, siendo niño, intentó buscar aún los restos del tesoro junto a su amigo Miguel Ángel, colándose por las puertas derruidas de la iglesia en ruinas, aunque la búsqueda resultó infructuosa. Aunque documentos históricos de 1786 confirman que Juan de Pedroso fue efectivamente enterrado en la iglesia con sus armas heráldicas visibles en la fachada, lo que sugiere un funeral de dignidad, los detalles específicos del ajuar funerario permanecen en el ámbito de la leyenda familiar. La historia ejemplifica cómo los pueblos rurales españoles han preservado y transmitido su memoria histórica a través de cadenas familiares orales, uniendo «fantasía y realidad» con base histórica, incluso cuando los documentos escritos han desaparecido.

Fuentes de esta historia

  1. Transmisión oral familiar Viniegra-Fermín
  2. Relato oral familiar transmitido desde Juan de Viniegra (c. 1810-1890), recogido por narrador moderno
  3. Mikel Zuza Viniegra, 2018

PED · ART · 00069

Abrir la lectura completa

1827-1834

Control municipal de servicios públicos y vida cotidiana en Pedroso (1827-1834)

Durante el primer tercio del siglo XIX, el ayuntamiento de Pedroso mantiene un control efectivo sobre las actividades esenciales del pueblo, como demuestran los registros del archivo parroquial de 1827. La corporación municipal…

Lectura rápida

Durante el primer tercio del siglo XIX, el ayuntamiento de Pedroso mantiene un control efectivo sobre las actividades esenciales del pueblo, como demuestran los registros del archivo parroquial de 1827. La corporación municipal gestiona directamente los servicios de mantenimiento, sanidad, educación, seguridad y celebraciones festivas.

En materia de infraestructuras, el ayuntamiento encarga limpiezas de fuente (como la Fuente de Vado) y mantenimiento de caminos (camino de Santa Ana), pagando a los mozos 6 reales de vellón por estos trabajos.

La seguridad es una competencia importante: el ayuntamiento paga a vecinos por eliminar depredadores (328 reales en 1827 a un vecino de Santo Domingo de la Calzada por traer una piedra para la fábrica de paños destinada a aguzar tijeras de tundir), y mantiene voluntarios realistas para "velar por la tranquilidad pública" con una asignación de 22 reales.

En materia de educación y salud, el ayuntamiento contrata maestro de primeras letras con pago de 308 reales y 12 maravedís, trae periódicamente al médico de Torrecilla por 108 reales para realizar visitas generales, y encarga al cura párroco la compra de un baño de hoja de lata en Logroño por 260 reales para atender enfermedades comunes del pueblo.

Las celebraciones religiosas requieren gastos significativos: en las fiestas de la Virgen del Patrocinio y San Roque se pagan campanadas y cierre de la plaza para funciones de novillos. El día de San Blas es especialmente notable: por mandato del alcalde se compra comida para todo el pueblo, consumiéndose en 1827 un total de 26 libras de besugos, media arroba de carnero, tres cántaras de vino, pan, aceite y aceitunas, con coste total de 1.161 reales. Asimismo, se paga a los mozos 12 reales por tocar a Santa Águeda.

Otros gastos puntuales incluyen el mantenimiento del reloj (dar cuerda), extinción de incendios (como el del monte San Cristóbal con viento y frío), servicios del cirujano, e instrucción musical a niños (de enero a marzo).

A partir de 1834 aproximadamente, este modelo comienza a transformarse cuando el ayuntamiento deja de arrendar directamente los oficios de abastecimiento y comienza a vender sus edificios de propiedad donde funcionaban estos servicios, proceso probablemente vinculado a la liberalización o desamortización de la economía durante el reinado de Isabel II.

Fuentes de esta historia

  1. Archivo parroquial de Pedroso (registros de 1827)

PED · ART · 00074

Abrir la lectura completa

1846-1849

Pedroso en el siglo XIX: Estructura eclesiástica y administración parroquial

La parroquia de Pedroso a mediados del siglo XIX estaba compuesta por un cura párroco de nombramiento de S. M. y del ordinario en alternativa conforme al concordato, junto con 3 beneficiados con título perpetuo de nombramiento…

Lectura rápida

La parroquia de Pedroso a mediados del siglo XIX estaba compuesta por un cura párroco de nombramiento de S. M. y del ordinario en alternativa conforme al concordato, junto con 3 beneficiados con título perpetuo de nombramiento del cabildo. El pueblo disponía además de 4 ermitas con culto público: Nuestra Señora del Patrocinio, San Juan de Letrán, Santa Marina y Santa Teodosia. Las dos primeras ermitas contaban cada una con 3 capellanes presentados por sus respectivos patronos, proporcionando así un aparato religioso significativo para la época.

Fuentes de esta historia

  1. Madoz, 1849, pp. 750-751
  2. Diccionario geográfico-histórico de España (Govantes, 1846)

PED · ART · 00046

Abrir la lectura completa

1849

Geografía y recursos hídricos de Pedroso en el siglo XIX

Título: Geografía y recursos hídricos de Pedroso en el siglo XIX Categoría: Territorio y origen Época: 1846-1849 Contenido: El término de Pedroso confina con Ledesma, Torrecilla de Cameros, Anguiano y Matute. Junto al pueblo…

Lectura rápida

Título: Geografía y recursos hídricos de Pedroso en el siglo XIX Categoría: Territorio y origen Época: 1846-1849 Contenido: El término de Pedroso confina con Ledesma, Torrecilla de Cameros, Anguiano y Matute. Junto al pueblo discurre un arroyo que lleva el nombre de Pedroso, cuyas aguas se utilizaban para regar más de 30 fanegas de tierra e impulsar un molino harinero. Para aprovechar este recurso hídrico existe un cubo de piedra labrada muy dura, obra muy antigua. El terreno participa de monte y llano, aunque predomina la clase montañosa. En él se hallan los montes llamados la Mogosa, Tajuelo, Susana, Pinilla y Rebollar, con una extensión de 10.950 fanegas de segunda, tercera e ínfima calidad, pobladas por arbolado de haya y encina de buena calidad.

Fuentes de esta historia

  1. Madoz, 1849, pp. 750-751

PED · ART · 00036

Abrir la lectura completa

siglo XIX

Demografía y declive de Pedroso desde el siglo XIX

A partir de la Edad Contemporánea, desde principios del siglo XIX, la población de Pedroso experimentó un declive sostenido, paralelo a la contracción del hilado de paños que había sustentado su prosperidad medieval y moderna. A…

Lectura rápida

A partir de la Edad Contemporánea, desde principios del siglo XIX, la población de Pedroso experimentó un declive sostenido, paralelo a la contracción del hilado de paños que había sustentado su prosperidad medieval y moderna. A mediados del XIX, la villa contabilizaba 1.038 habitantes.

En el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, redactado por Pascual Madoz, Pedroso aparece descrito como villa con ayuntamiento en la provincia de Logroño, a 7 leguas de la capital provincial, 3 de Nájera, 17 de Burgos y 13 de Calahorra. Geográficamente, la villa se situaba a la margen derecha del Najerilla en la falda septentrional de la sierra del Serradero, gozando de buena ventilación y clima saludable aunque frío.

En cuanto a equipamientos, poseía 180 casas habitadas y 53 solares de edificios derruidos (algunos reparados para familias pobres), un hospital con rentas modestas, escuela de primeras letras para ambos sexos (dotada con 3.700 reales, a la que asistían 127 niños y 30 niñas), iglesia parroquial de San Salvador con cura de nombramiento real y ordinario y 3 beneficiados, y 4 ermitas con culto público dedicadas a Ntra. Sra. del Patrocinio, San Juan de Letrán, Santa Marina y Santa Teodosia. Las dos primeras ermitas contaban con 3 capellanes cada una, presentados por sus respectivos patronos.

El término limítaba con Ledesma, Torrecilla de Cameros, Anguiano y Matute. Junto al pueblo discurría el Arroyo de Pedroso, cuyas aguas regaban más de 30 fanegas de tierra e impulsaban un molino harinero. Para aprovechamiento de estas aguas, existía un cubo de piedra labrada muy dura de antigua construcción.

PED · ART · 00045

Abrir la lectura completa

siglos XIX-XX

Fiestas y tradiciones de Pedroso

Pedroso posee un calendario festivo profundamente vinculado a las devociones marianas y a la exaltación de sus productos locales. Las festividades patronales tienen lugar el 15 y 16 de agosto, dedicadas a la Virgen y San Roque.…

Lectura rápida

Pedroso posee un calendario festivo profundamente vinculado a las devociones marianas y a la exaltación de sus productos locales. Las festividades patronales tienen lugar el 15 y 16 de agosto, dedicadas a la Virgen y San Roque. Junto a estas, destaca una festividad histórica en honor a la Virgen del Patrocinio, que originalmente se celebraba el segundo sábado de noviembre como jornada de "acción de gracias". Con el paso del tiempo, estas celebraciones fueron trasladadas al 8 de septiembre, y desde hace unos años se festeja el segundo sábado de ese mes. Una procesión complementaria tiene lugar el segundo sábado de mayo, cuando la Virgen del Patrocinio es trasladada desde su ermita a la iglesia parroquial para ser llevada nuevamente a la ermita durante las fiestas de gracias.

Aprovechando la tradición ancestral de la Virgen del Patrocinio, desde hace años se ha establecido la Fiesta de la Nuez, celebrada el segundo domingo de noviembre, que se ha convertido en la jornada más significativa para dar a conocer los productos típicos de la villa. Durante esta festividad, los visitantes pueden degustar una amplia variedad de productos gastronómicos locales: caparrones, chuletones de ternera, cordero asado, pimientos rellenos, sopas de ajo, torrejas y bollos, así como salazones y embutidos que incluyen chorizo, salchichón, jamón y panceta, productos que gozaron de gran fama a principios del siglo XX. La oferta se completa con licores caseros elaborados con cocón, pacharán o maguillas. La feria cuenta con aproximadamente 20 puestos de alimentos típicos de la zona, exposiciones en la iglesia y se ameniza con danzas populares del grupo denominado 'Virgen del Patrocinio'. El éxito y la afluencia de esta feria crecen año tras año, atrayendo visitantes al municipio para degustar la nuez de Pedroso, el producto más característico de la localidad.

Pedroso ha realizado una labor importante de recuperación de sus tradiciones y actividades típicas desaparecidas. Destaca especialmente la recuperación de las viejas danzas que en épocas pasadas ejecutaban los mozos, ataviados con trajes antiguos, al son de gaitas. Otra tradición recuperada es El Mayo, consistente en un árbol de unos 20 metros de altura, generalmente haya, que se clava en el centro de la villa el primer día de mayo. Una vez concluido el mes, se retiraba para subastarlo; con los ingresos obtenidos, los mozos preparaban una merienda. Complementan el panorama festivo otras costumbres como la quema del judas el Domingo de Pascua, las cencerradas y las serenatas, que mantienen viva la memoria colectiva de las prácticas tradicionales del pueblo.

En el ámbito de la artesanía local, merecen atención la fabricación de escobas de berezo, confeccionadas según los métodos antiguos, y la destreza de las mujeres de Pedroso en actividades textiles como el tejido y el ganchillo.

PED · ART · 00055

Abrir la lectura completa

1874-1938

La emigración de Pedroso a América (1874-1938): Causas y destinos principales

Entre aproximadamente 1874 y 1938, Pedroso (La Rioja) experimentó una emigración masiva hacia América del Sur, que transformó profundamente la demografía y la estructura social del municipio. Argentina se consolidó como el…

Lectura rápida

Entre aproximadamente 1874 y 1938, Pedroso (La Rioja) experimentó una emigración masiva hacia América del Sur, que transformó profundamente la demografía y la estructura social del municipio. Argentina se consolidó como el destino preferente, especialmente Buenos Aires, aunque también se documentó presencia notable de emigrantes pedrosanos en Mar del Plata y San Nicolás. Junto a estos enclaves argentinos, la emigración alcanzó otros territorios americanos: Uruguay, particularmente Trinidad-Flores; México, especialmente Quintana Roo; Chile, con presencia en Santiago; Cuba, principalmente La Habana; y Brasil, con registros en São Paulo.

La emigración fue motivada fundamentalmente por razones económicas, que encontraron en América oportunidades de enriquecimiento y mejora social. Sin embargo, durante la segunda década del siglo XX se añadió otra causa imperiosa: la necesidad de evadir el servicio militar obligatorio. Numerosos emigrantes fueron declarados prófugos de reclutamiento por la Comisión Mixta de Reclutamiento —principalmente entre 1912 y 1933— o la Junta de Clasificación y Revisión, lo que convirtió la emigración en una salida desesperada para muchas familias jóvenes.

En destino, los pedrosanos demostraron gran capacidad de iniciativa empresarial. Muchos se establecieron como comerciantes u hombres de negocios: Martín Navarro Matute participó en la tienda "Los Gallegos" en Mar del Plata, mientras que Lucas Navarro Montes formó parte de la empresa "Los Navarros". Otros lograron movilidad social mediante la educación superior, como el caso notable de Pablo Pérez del Cerro Barrenengoa, quien concluyó la carrera de abogado en Buenos Aires en 1914. Casos excepcionales como el de Ruperto Prado Pérez, quien emigró a Quintana Roo en 1910, se convirtieron en impulsores destacados de industrias regionales, como la producción de chicle, y contrajeron matrimonio con la población local, en este caso con Virginia Fuentes.

Algunos emigrantes alcanzaron prominencia social en sus comunidades de destino. Sotero Torrea Pérez, durante su estancia temporal en La Habana en 1908, financió incluso los fuegos artificiales de las fiestas de su pueblo natal, demostrando el orgullo y los vínculos afectivos que muchos mantenían con Pedroso. Del mismo modo, Antonia Ruiz Blasco, residente en Buenos Aires, figuraba aún en el padrón de 1930 de Arnedo, lo que refleja la permeabilidad administrativa de estos flujos migratorios.

La documentación disponible revela que muchos emigrantes mantuvieron vínculos legales y familiares con Pedroso incluso tras instalarse en América. Realizaron escrituras de mandato desde el destino —como Ambrosio Hernández Sáez en 1885— para gestionar sus asuntos en la localidad. Asimismo, se casaron según la ley española incluso después de emigrar, como Calixto Turza Alesón, quien contrajo matrimonio en Uruguay el 7 de mayo de 1887. En algunos casos, familias completas emigraban juntas: los hermanos Antonio, Isabel y Manuel Turza Alesón marcharon con sus padres a Trinidad y Flores en Uruguay, mientras que Pedro Turza Novoa emigró con su mujer Jacoba Alesón Bernádez y sus tres hijos —Antonio, Manuel e Isabel—, realizando una estancia temporal en Logroño en 1901.

La documentación muestra también el retorno temporal de emigrantes, constatable en los padrones municipales de 1900, 1909 y 1915, así como la presencia de emigrantes de la siguiente generación nacida en América: Ángela Ventosinos Ruiz, hija de Antonia Ruiz Blasco, nació en Argentina en 1920. El destino final de muchos emigrantes fue la permanencia en América: Pilar Sierra Zaldívar falleció en Buenos Aires en 1995, y Bertoldo Velasco Larios, hijo de Juan y Baldomera, falleció en São Paulo el 2 de enero de 1993. Otros casos documentados incluyen a Pedro Antonio Sáenz Lombilla, fallecido en La Habana antes de 1838, quien fue uno de los pioneros en esta cadena migratoria que caracterizó a Pedroso durante casi siete décadas.

Fuentes de esta historia

  1. Padrón de emigración de Pedroso (La Rioja)

PED · ART · 00062

Abrir la lectura completa

La historia sigue abierta.

Ayuda a completar la memoria de Pedroso con lo que conservas.

Aportar una historia

Contexto · Wikipedia

Pedroso es un municipio de España perteneciente a la comunidad autónoma de La Rioja. Situado en la cuenca del río Najerilla, forma parte de la Rioja Alta y de la comarca del Alto Najerilla. Tiene una población de 89 habitantes.

Fuente: Wikipedia — «Pedroso (La Rioja)» · texto bajo licencia CC BY-SA 4.0 · consultado el 13 de agosto de 2026.