Saltar al archivoNuestras Raíces
Ficha del archivoArtículo

Don Juan de Pedroso y González: fundador de la iglesia de San Juan de Letrán (1581-1628)

1581-16285 min de lectura

Juan de Pedroso y González fue un destacado caballero de la Orden de Santiago nacido en la villa de Pedroso alrededor de 1581. Su trayectoria le llevó a ocupar posiciones relevantes en la Corte de Felipe III, donde residió en Madrid desde al menos 1613 como miembro del Consejo de Guerra y posteriormente del Almirantazgo. En estos cargos, fue encargado de combatir a los rebeldes holandeses durante el reinado felipino, lo que le permitió conocer y tratar con el Conde-Duque de Olivares, principal privado del monarca. Su proximidad a los círculos de poder cortesanos, junto con su condición de caballero santiaguista, revela la importancia política que alcanzó en la administración militar del reino.

El testamento que dictó el 1 de febrero de 1628 en Madrid constituye un documento extraordinario que evidencia tanto su poder económico como su voluntad de dejar un legado permanente en su tierra natal. En él ordenó la construcción de una capilla funeraria dedicada a San Juan de Letrán en Pedroso, a erigirse en el solar de las casas de su padre, buscando con esta advocación vincularla simbólicamente a la célebre basílica romana. Para la obra destinó 1.000 ducados para su edificación y ornato, encomendando la construcción a su sobrino Bernabé Martínez de Pedroso. Complementó esta donación inicial con la fundación de tres capellanías que generarían 600 ducados anuales en rentas, garantizando así el mantenimiento perpetuo del templo, que contaría con tres altares —el mayor y dos colaterales— y dotaría de misa diaria servida por tres capellanes.

La riqueza artística y material destinada a la iglesia fue considerable. Pedroso encomendó que se utilizaran para la ornamentación del templo valiosas pinturas que poseía en su casa madrileña: un Sant Antonio grande con marco dorado, Sant Francisco, varios Cristos en diferentes advocaciones (amarrado a columna, en el suplicio, crucificado, azotado), Santo Gerónimo, San Pablo, San Juan Bautista, San Juan Evangelista, Virgen del Populo, Resurrección de Lázaro, David con Abigaíl e imágenes de Nuestra Señora. La colección se complementaba con valiosas esculturas de bulto: El Niño Jesús, Niño San Juan y dos Cristos que figurarían en los retablos. Estas obras, cuya posesión sugiere conexiones con los ambientes artísticos cortesanos de la época (posiblemente incluso con el pintor Velázquez), trasformaban la capilla en una pequeña joya del patrimonio religioso local.

La dotación de platería y ornamentos era igualmente suntuosa: un brasero de plata con escalfador, un cofrecillo de plata para el sacramento en Jueves Santo, ocho candeleros grandes de plata, cuatro de bugías para la iluminación, fuente y jarro de plata para las abluciones, colgaduras de brocateles, alfombras y tapetes de calidad. Entre las reliquias más preciadas figuraban una cruz de oro que contenía una espina de la corona de Cristo y lignun crucis, fragmento de la cruz verdadera que constituía una reliquia de máximo valor espiritual y material.

Para su funeral y sepultura estableció disposiciones muy precisas: su cuerpo sería trasladado a la capilla mayor donde sería enterrado "prohibiendo que ninguna otra persona yaciera allí" excepto su sobrino Bernabé Martínez de Pedroso, a quien nombraba patrón perpetuo de la iglesia. Tras la muerte de Bernabé, el patronato pasaría a un órgano colegiado constituido por el abad del monasterio de Valvanera, un vicario nombrado por el Obispo de Calahorra-La Calzada, el párroco de la iglesia de El Salvador y el alcalde ordinario de Pedroso, asegurando así una gobernanza plural y duradera de la fundación. Murió en 1628 y su cuerpo fue sepultado en la iglesia que fundó, cuyos muros externos conservaron sus armas junto a la imagen de San Juan Bautista. La iglesia fue consagrada en 1654, pocos años después de su muerte.

El testamento de Pedroso, que repartió nada menos que 17.200 ducados sin contar lo destinado a iglesia y capellanías, revela la magnitud de su patrimonio personal. Poseía una extraordinaria colección de objetos de lujo: doce escritorios (uno de ébano y marfil, dos de plata), cuatro escribanías (dos de plata), cinco cadenas de oro, dos cintillos de diamantes, tres veneras, palanganas y múltiples piezas de platería, vestidos bordados y de colores vistosos, tapices con la historia de los Infantes de Lara, pabellones de seda y brocatel. En su hogar también mantenía cuatro esclavos: Tomé Rubio, a quien concedió libertad en el testamento, y tres cautivos mahometanos —Azán, Alí y Almanzor— a quienes ofreció la libertad si se convertían al cristianismo, revelando así una mentalidad propia de la época respecto a estos cautivos de guerra. Todos estos datos testimonian la importancia política y económica de Juan de Pedroso en los círculos cortesanos de Felipe III, sus conexiones con las artes y la cultura, y su determinación de dejar un legado perdurable y magnificente en su pueblo natal.

Siglos después, durante las guerras napoleónicas de principios del siglo XIX, la iglesia fundada por Pedroso adquiriría un nuevo y dramático significado. Cuando tropas francesas acantonadas en Nájera saquearon la comarca en busca de riquezas, y ante las amenazas de diezmar a la población si no se entregaban los bienes de valor, el Ayuntamiento de Pedroso se vio obligado a despojar la tumba del caballero, entregando sus joyas y tesoros a los soldados franceses. Con esta entrega involuntaria del legado material más valioso que la villa entonces poseía, probablemente se compró la paz y se logró la supervivencia del pueblo ante la furia napoleónica. Los ayuntamientos posteriores reconocerían esta deuda histórica eligiendo las armas de don Juan de Pedroso —aquellas que campean en la fachada de su iglesia— para que representasen a todo el pueblo en su escudo heráldico, convirtiendo así el símbolo de un caballero cortesano del siglo XVII en emblema permanente de la comunidad local.

Volver al origen

Fuentes de esta historia

  1. Compendio Histórico de la Muy Ilustre Villa de Pedroso (1786) de Juan Matías Herce
  2. Testamento de Juan de Pedroso (documento citado en el manuscrito)
  3. Mikel Zuza Viniegra, 2018
PED · ART · 00068

Citar esta historia

Nuestras Raíces (2026). Don Juan de Pedroso y González: fundador de la iglesia de San Juan de Letrán (1581-1628). Archivo histórico de Pedroso.

https://www.nuestrasraices.es/pedroso/historia/don-juan-de-pedroso-y-gonzalez-fundador-de-la-iglesia-de-san-juan-de-letran-1581