Saltar al archivoNuestras Raíces
La memoria escrita del pueblo

Historia de Pedroso

Los lugares, las vidas y los acontecimientos que han dejado huella. Un recorrido a través de las historias y sus fuentes.

Explorar por temas
3 historias de 37

Siglo XV

3 historias

c. 1420-1628

La familia Pedroso: genealogía y linaje en Pedroso

El linaje de los Pedroso comenzó con Sancho Pedroso, quien vivía en la villa de Pedroso hacia 1420. En 1453 se trasladó a Logroño, donde fue empadronado como hidalgo según el repartimiento de la ciudad de ese año. Sancho fue…

Lectura rápida

El linaje de los Pedroso comenzó con Sancho Pedroso, quien vivía en la villa de Pedroso hacia 1420. En 1453 se trasladó a Logroño, donde fue empadronado como hidalgo según el repartimiento de la ciudad de ese año. Sancho fue abuelo de Juan de Pedroso (el caballero de Santiago).

Francisco de Pedroso y Lobo fue padre de Juan de Pedroso. Francisco tuvo dos hermanos: Pedro Hernández de Pedroso e Isabel de Pedroso. Isabel contrajo matrimonio con Fernando de Albia, de quien pudieron ser hijos Francisco Albia de Castro y Andrés de Albia, aunque no consta expresamente la rama familiar de procedencia de estos últimos.

Pedro Hernández de Pedroso, hermano de Francisco, tuvo como hijo a Pedro Pedroso y García, quien emigró a Cuba, donde se convirtió en progenitor de una rama de la familia que ocuparía altos cargos en la administración municipal y virreinal de aquel territorio.

En el testamento de 1628, Juan de Pedroso nombra como testamentarios a Francisco González de Entrena (contador), Jerónimo de Luna, Cristóbal Rodríguez Muñoz, el doctor Francisco Caulete, el secretario Pedro Coloma y Ana de Albiz (monja del convento jerónimo de la Concepción de Madrid). De manera particular, le encomienda a Bernabé Martínez Pedroso, su sobrino, la construcción de la capilla funeraria y lo nombra patrón de la iglesia. El sobrino Bernabé Martínez de Pedroso también aparece como testigo en actos relacionados con el patrimonio familiar, siendo nombrado así mismo testaferro de su tío en 1613.

Fuentes de esta historia

  1. A.H.P.N.M. Protocolos, Leg. 4461. Fols. 253-259
  2. GARCÍA CARRAFFA, A. y GARCÍA CARRAFFA, A.: Diccionario heráldico y genealógico de apellidos españoles y americanos. Tomo LXVII. Madrid, 1951. Págs. 160 y ss.
  3. A.G.I. Patronato Real, 229. R. 24

PED · ART · 00060

Abrir la lectura completa

1498-1718

Iglesia parroquial de El Salvador: Construcción, arquitectos y patrimonio interior

La iglesia parroquial de El Salvador de Pedroso, también citada en algunos documentos como San Salvador, es el edificio más importante del centro urbano de la villa. Se levanta en la manzana catastral 32335 (coordenadas UTM ETRS…

Lectura rápida

La iglesia parroquial de El Salvador de Pedroso, también citada en algunos documentos como San Salvador, es el edificio más importante del centro urbano de la villa. Se levanta en la manzana catastral 32335 (coordenadas UTM ETRS 89: 523171/4683170) y fue declarada bien de interés cultural en la categoría de monumento el 15 de enero de 1982, gozando de protección integral y encontrándose en buen estado de conservación.

Su construcción se inició en estilo gótico en 1498 y se prolongó durante más de un siglo y medio, hasta que el edificio alcanzó, hacia 1650, el aspecto que en buena medida conserva hoy. En esa larga obra intervinieron varios arquitectos. García Martínez de Lequeitio la comenzó en 1498 y es responsable de la portada gótica tardía y de parte de las naves laterales. Le sucedió Juan Martínez de Mutio, encargado de las estructuras principales: según una de las fuentes trabajó en dos periodos, entre 1515-1520 y 1544-1556, mientras que otra recoge su intervención como un trabajo continuado entre 1515 y 1556. Hacia 1572, Juan de Huequel (o Juan Huequel) levantó la torre original. Cerraron el ciclo constructivo Pedro de Aguilera y Domingo de Urroz —llamado también Domingo de Arroz según otra fuente—, que ejecutaron la sacristía entre 1635 y 1650.

El templo presenta una sólida construcción de mampostería con elementos de sillería, reforzada por contrafuertes. Su planta es cuadrangular, formada por tres naves de cuatro tramos a igual altura; la nave central remata en una cabecera ochavada de tres paños, y a los pies se levanta un tramo suplementario que alberga el coro y sirve de base a la torre. Las techumbres se sostienen sobre pilares redondos con arcos apuntados que soportan crucerías en forma de estrella. La portada, orientada al sur en el penúltimo tramo, luce tres arquivoltas apuntadas de estilo gótico tardío, huella clara de los primeros maestros que trabajaron en la obra.

La torre original terminó amenazando ruina, por lo que fue desmontada para construir una nueva. El encargo se hizo en 1711 al calagurritano Sebastián de Portu, quien con la ayuda de Juan de Aguirre y Juan de Morgata llevó a cabo el desmontaje. Al incumplir Portu su cometido, se le rescindió el contrato y la obra se adjudicó, también en 1711, a Juan de Anguiozar, apoyado por Juan de San Juan y Bautista de Olazábal, que la concluyeron en 1718. La torre resultante consta de dos cuerpos de planta cuadrada en sillería y mampostería y un tercero superior, octogonal, de sillería y ladrillo, donde se alojan las campanas.

En el interior destaca el retablo mayor, obra barroca de mediados del siglo XVII, junto con los retablos laterales de finales de esa misma centuria. Se conservan imágenes de estilos románico, barroco e hispanoflamenco, varios cuadros y una capilla dedicada al caballero pedroseño Juan de Villarreal, gobernador general de México, de finales del XVII, cerrada con una notable rejería barroca. Completan el patrimonio interior el coro, también de finales del XVII, con dieciséis asientos y facistol, una imagen de la Virgen románica y un gran órgano barroco de mediados del siglo XVIII.

Más allá del edificio y sus imágenes, la parroquia contó históricamente con un patrimonio económico considerable, según recogen los Memoriales del Catastro del Marqués de la Ensenada. Poseía la Casa de Primicias y una casa cedida por don Francisco de Herce, junto con las primicias del pueblo, además de censos a su favor de la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción y de Santiago, y otro de la Iglesia Parroquial de la villa de Haro. Sus propiedades territoriales se repartían por varios términos: Las Viñas, cerro La Arena, La Olma, el valle de Baldevedral, Lombila, Entre las Tapias, Caraboza, Lombilla Pajar, Pago de la Santa y Badillo. Este amplio patrimonio da testimonio de la importancia que la institución eclesiástica tuvo en la vida económica y social de Pedroso durante la Edad Moderna.

Fuentes de esta historia

  1. Wikipedia: Pedroso (La Rioja), sección Patrimonio
  2. Catastro del Marqués de la Ensenada (1751)
  3. Moya Valgañón (1985)
  4. Inventario artístico de Logroño y su provincia
  5. Catastro del Marqués de la Ensenada
  6. Memoriales de la Iglesia Parroquial

PED · ART · 00048

Abrir la lectura completa

1498-1718

La Iglesia Parroquial de San Salvador: construcción, arquitectura y decoración (siglos XVI-XVIII)

La Iglesia Parroquial de San Salvador de Pedroso es uno de los edificios más importantes de la villa, prueba de la riqueza y expansión de Pedroso desde finales de la Edad Media, basada en la ganadería ovina y el comercio textil…

Lectura rápida

La Iglesia Parroquial de San Salvador de Pedroso es uno de los edificios más importantes de la villa, prueba de la riqueza y expansión de Pedroso desde finales de la Edad Media, basada en la ganadería ovina y el comercio textil de lana. En pleno reinado de los Reyes Católicos, hacia 1498, los pedroseños decidieron construir una iglesia de ambiciones arquitectónicas siguiendo el modelo de pueblos ricos, adoptando planta de salón con tres naves.

La obra fue encargada a García Martínez de Lequeitio, uno de los mejores arquitectos del momento, quien diseñó la estructura, construyó la portada de gótica tardía y parte de las naves laterales. Juan Martínez de Mutio prosiguió la construcción en dos periodos: 1515-1520 y 1544-1556. Aunque las ambiciones de los pedroseños eran grandes, sus medios no permitieron una construcción íntegra de sillería; se empleó sólo en vanos y esquinazos, mientras que las paredes se levantaron con material más económico como canto rodado, guijarros y toba de canteras cercanas o demoliciones.

La planta cuadrangular se compone de tres naves de cuatro tramos a igual altura. La nave central remataba con cabecera ochavada de tres paños y un tramo suplementario a los pies donde se sitúa el coro y la base de la torre. El tejado lo sostienen pilares redondos con arcos apuntados que soportan crucerías en forma de estrella. La portada, orientada al sur en el penúltimo tramo, remata con tres arquivoltas apuntadas. Contrafuertes refuerzan todo el edificio.

La iglesia fue concebida con una iluminación natural perfectamente planificada: con el amanecer entraban los primeros rayos por el este, siguiendo por la parte sur con sus numerosos vanos y despidiéndose iluminando el retablo mayor por el rosetón del oeste. Tres relojes de sol situados sobre la portada marcaban el ritmo del pueblo.

Como era costumbre, la obra comenzó parcelándola en tumbas e orientándola al este. Los enterramientos dentro de la iglesia prosiguieron hasta el siglo XIX, cuando por motivos sanitarios se trasladaron fuera del recinto sacro.

La torre original, que amenazaba ruina, fue desmontada y reconstruida en el siglo XVIII. En 1710 se encargó al calagurritano Sebastián de Portu, vecino de Logroño, por 29.900 reales de vellón, quien trabajó con Juan de Aguirre y Juan de Morgata. Al no cumplir con su cometido le fue rescindido el contrato. A finales de 1711 se hizo nuevo contrato con Juan de Anguiozar, vecino de San Vicente de la Sonsierra, a quien ayudaron Juan de San Juan y Bautista de Olazábal, comprometiéndose a terminarla para finales de 1713, aunque las obras definitivas se concluyeron en 1718. Juan de Anguiozar cobró 21.000 reales más 30 cantaras de vino y material y herramientas. La nueva torre se compone de dos cuerpos de planta cuadrada en sillería y mampostería con un tercero superior octogonal de sillería y ladrillo donde se encuentran las campanas. La piedra para el arquitrabe fue traída de las canteras de San Asensio y la restante de las de Mave.

La sacristía tuvo dos momentos: el cántabro Pedro de Aguilera la comenzó en 1635 (siendo el mismo que construye la iglesia de San Juan), y Domingo de Urroz la terminó en 1650. Una obra importante de 1670 fue la capilla lateral dedicada a la Virgen del Rosario, fruto de la ofrenda del capitán Juan de Villarreal Moreno. Pedro Lázaro Ruiz pintó y doró el retablito con los misterios del Rosario y también el cuadro donde aparece el capitán Villarreal; la rejería fue obra de Juan de Avendaño hacia 1673.

El retablo mayor fue construido en 1661 por Francisco Martínez Mallagaray, Martín de Esturo y Domingo de Erdocia. Esturo y Erdocia poseían taller en Bobadilla y Pedroso, donde trabajaban en la Rioja Alta. Encargaron la imaginería a Francisco de la Cantolla, escultor con vinculaciones afectivas con Pedroso, cuyas obras se usaron también en otros retablos donde trabajaban. El coro es obra de Domingo de Erdocia hacia 1675, compuesto de sillería de 16 asientos y facistol. El gran órgano de caja barroca fue ejecutado por Matías de Rueda Mañeru y Juan Martínez de Busto hacia 1738. Bajo el coro se sitúa la reja de hierro barroca de mediados del XVII y junto a ella la pila bautismal con copa del XVI.

Fuentes de esta historia

  1. Catastro de Ensenada, 1752
  2. Contrato de dorado del retablo mayor, 1671

PED · ART · 00071

Abrir la lectura completa

La historia sigue abierta.

Ayuda a completar la memoria de Pedroso con lo que conservas.

Aportar una historia

Contexto · Wikipedia

Pedroso es un municipio de España perteneciente a la comunidad autónoma de La Rioja. Situado en la cuenca del río Najerilla, forma parte de la Rioja Alta y de la comarca del Alto Najerilla. Tiene una población de 89 habitantes.

Fuente: Wikipedia — «Pedroso (La Rioja)» · texto bajo licencia CC BY-SA 4.0 · consultado el 13 de agosto de 2026.