Saqueo francés de San Millán y la comarca durante la Guerra de la Independencia
A principios del siglo XIX, tropas francesas acantonadas en Nájera bajo las órdenes de Napoleón saquearon sistemáticamente los monasterios y pueblos de la comarca, especialmente el Monasterio de San Millán, del cual se llevaron cerca de cuarenta arrobas de oro, plata y piedras preciosas, incluido el recubrimiento de la arqueta de San Millán encargada por el rey navarro Sancho IV hacia 1070. Los soldados franceses amenazaban con diezmar a la población de cada pueblo si no se les entregaba todo lo de valor que hubiera. Ante estas amenazas, el Ayuntamiento de Pedroso se vio obligado a despojar la tumba de Don Juan de Pedroso, entregando sus joyas a los soldados para comprar la paz y la supervivencia del pueblo. Esta acción, aunque involuntaria, puede interpretarse como el acto de sacrificio que permitió que Pedroso sobreviviera a la ocupación napoleónica.
